Convocatoria abierta

I Premios Universidad y Divulgación Fundación Muy Interesante

Reconocemos el trabajo de investigadores, divulgadores, profesores, doctorandos y unidades de cultura científica que acercan el conocimiento a la sociedad.

Fundación » Salud » Ansiedad y estrés: obstáculos significativos para el rendimiento de los deportistas

Ansiedad y estrés: obstáculos significativos para el rendimiento de los deportistas

La salud mental gana protagonismo en el deporte, donde cada vez más atletas hablan abiertamente sobre ansiedad y estrés. Estos problemas no solo afectan al bienestar emocional, sino también al sueño, las lesiones y el rendimiento deportivo.

Creado: 26.05.2026

Actualizado: 20.05.2026

En el ámbito del deporte, la salud mental ha comenzado, por fin, a ocupar el lugar que merece, aunque todavía queda un camino importante por recorrer. En los últimos años se ha ido normalizando que deportistas profesionales y de élite hablen abiertamente de las dificultades psicológicas asociadas a la competición de alto nivel. Cada vez son más los atletas que han visibilizado públicamente sus experiencias de ansiedad o estrés, así como el papel clave que ha tenido el acompañamiento profesional en estos procesos.

Dentro del amplio abanico de problemáticas psicológicas que pueden aparecer tanto en el deporte de élite como en el deporte amateur y de base, la ansiedad y el estrés ocupan un lugar central. Ambos fenómenos pueden tener un impacto significativo en la salud y el rendimiento del deportista, estando asociados a un mayor riesgo de lesión, problemas de sueño, apatía, alteraciones del estado de ánimo, conductas alimentarias desadaptativas y descensos en el rendimiento deportivo (Rice et al., 2019).

¿Qué es la ansiedad y cómo se manifiesta en la alta competición?

La ansiedad, como cualquier emoción, es una respuesta psicofisiológica adaptativa que aparece ante situaciones percibidas como exigentes o amenazantes. En el contexto deportivo, y especialmente en la competición, esta respuesta puede activarse cuando el deportista anticipa posibles consecuencias negativas, dudas sobre su rendimiento o miedo al error. Cuando los niveles de ansiedad superan el umbral óptimo, el deportista puede alejarse de su nivel habitual de ejecución, afectándose la autoconfianza, la toma de decisiones y la capacidad para realizar acciones que domina técnicamente (Martens et al., 2020).

Este estado puede manifestarse a través de errores no forzados, decisiones precipitadas, cambios de humor, tendencia al aislamiento e, incluso, una mayor vulnerabilidad a la lesión, tal y como señalan modelos actuales que integran factores psicológicos y fisiológicos en la comprensión del rendimiento deportivo (Ivarsson et al., 2021).

Entre las principales fuentes de ansiedad y estrés en el deporte destacan la necesidad constante de demostrar la valía como deportista, la exposición continuada a contextos altamente evaluativos, la percepción de la competición como un entorno hostil donde el error es castigado, y la construcción de una identidad excesivamente centrada en el rendimiento. A ello se suma, con frecuencia, una autoconfianza frágil, basada exclusivamente en los resultados, y la presencia de autodiálogos internos limitantes antes, durante y después de la competición.

El estrés: entre lo adaptativo y lo perjudicial

El estrés, por sí mismo, no es negativo. De hecho, existe un estrés adaptativo o funcional que permite movilizar recursos físicos y psicológicos ante situaciones exigentes, facilitando la respuesta al desafío competitivo. El problema surge cuando la distancia percibida entre las demandas de la situación y los recursos personales del deportista se amplía, dando lugar a un estrés desadaptativo sostenido en el tiempo (Lazarus & Folkman, 1984; actualizado en Fletcher et al., 2021).

Un ejemplo frecuente se observa cuando los objetivos se centran exclusivamente en el resultado, clasificaciones, marcas o posiciones finales sin atender a metas de proceso o de rendimiento. En estos casos, el estrés aumenta a medida que el deportista percibe que se aleja del objetivo fijado. De ahí la importancia de trabajar metas realistas, flexibles y orientadas a la tarea.

El estrés también juega un papel relevante en los procesos de lesión y recuperación. La presión por cumplir plazos rígidos de reincorporación puede generar frustración, ansiedad y recaídas. En este sentido, la evidencia actual subraya la necesidad de priorizar el cumplimiento de fases funcionales de recuperación por encima de fechas cerradas, integrando el trabajo psicológico en todo el proceso rehabilitador (Ardern et al., 2020).

Recomendaciones para la gestión de la ansiedad y el estrés en competición

No son pocos los deportistas que abandonan la práctica deportiva debido al sufrimiento psicológico, en ocasiones sin comprender qué les ocurre y, en otras, aun siendo conscientes de ello. Por este motivo, resulta fundamental que, a nivel institucional, se reconozca el valor del trabajo psicológico y se integre de manera sistemática la figura del psicólogo del deporte en contextos profesionales y de alto rendimiento. La experiencia deportiva no sustituye al entrenamiento psicológico, del mismo modo que no sustituye a la preparación física.

Desde el punto de vista individual, es clave que los deportistas aprendan a comprender y relacionarse de forma diferente con la ansiedad y el estrés. Las aproximaciones actuales basadas en la aceptación y la flexibilidad psicológica proponen observar pensamientos, emociones y sensaciones corporales sin intentar eliminarlos o controlarlos, reduciendo así la llamada evitación experiencial, que paradójicamente intensifica el malestar (Gardner & Moore, 2019; Röthlin et al., 2020).

Asimismo, resulta fundamental favorecer espacios de desconexión psicológica del deporte, fortaleciendo otras áreas vitales como las relaciones personales, la formación o las aficiones, lo que contribuye a una identidad más amplia y a una mayor estabilidad emocional.

En definitiva, atender a la salud mental en el deporte debe convertirse en una prioridad real. Comprender que la persona y el deportista forman una unidad indivisible permite construir trayectorias deportivas más sostenibles, saludables y duraderas, donde el rendimiento no se logre a costa del bienestar psicológico.

Rubén Rodríguez Rodríguez

Rubén Rodríguez Rodríguez

Licenciado en Psicología por la Universidad de La Laguna

Artículos relacionados

Antineoplásicos a domicilio: el tratamiento del cáncer que ya no necesita salir de casa

Antineoplásicos a domicilio: el tratamiento del cáncer que ya no necesita salir de casa

Recibir un tratamiento oncológico implica mucho más que pasar unas horas en el hospital. Para algunos pacientes, especialmente quienes tienen movilidad reducida o viven lejos del centro sanitario, desplazarse cada dos o tres semanas durante meses puede convertirse en una dificultad añadida al propio tratamiento. ¿Y si no fuera necesario acudir siempre al hospital?

Borja Gómez Mediavilla

Tu sistema inmune ya sabe curarte: el reto es aprender a dirigirlo

Tu sistema inmune ya sabe curarte: el reto es aprender a dirigirlo

Tu sistema inmune no solo te defiende: también puede dañar tus tejidos, favorecer enfermedades o perder eficacia con la edad. La clave no está en activarlo o frenarlo, sino en aprender a dirigirlo. La ciencia empieza a entender cómo hacerlo.

Iván Ballesteros

Del espacio a tu esqueleto: la revolución de la impresión 3D de metal en la medicina moderna

Del espacio a tu esqueleto: la revolución de la impresión 3D de metal en la medicina moderna

La impresión 3D de metal ya no solo aspira a fabricar piezas para misiones espaciales: también está revolucionando la medicina personalizada. Desde prótesis a medida hasta componentes creados en órbita, esta tecnología abre nuevas posibilidades dentro y fuera de la Tierra.

Jesús Ordoño Fernández

Dormir para detectar el Alzheimer: el análisis del cerebro durante el sueño podría revelar la enfermedad décadas antes de los síntomas

Dormir para detectar el Alzheimer: el análisis del cerebro durante el sueño podría revelar la enfermedad décadas antes de los síntomas

El Alzheimer podría detectarse mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas. Una investigación explora cómo la actividad eléctrica del cerebro durante el sueño puede convertirse en una herramienta accesible y no invasiva para favorecer el diagnóstico precoz.

Arrate Muñoz-Barrutia, Anna Michela Gaeta