Daniel Lage-Etchart

Doctorando en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) por la Facultad de Informática de la Universidad de A Coruña

Nacido en Uruguay, desarrolló su carrera profesional en el sector financiero, desempeñándose primero en la banca privada y luego como Jefe de Unidad del Área de Mercado de Valores en el Banco Central del Uruguay. En paralelo, ejerció como notario, combinando la práctica jurídica con la experiencia regulatoria. Actualmente cursa un Doctorado en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones en la Facultad de Informática de la Universidad de A Coruña (España), donde investiga el desarrollo de contratos legales inteligentes. Su enfoque se centra en los llamados contratos autónomos, acuerdos capaces de interpretar eventos, adaptarse a cambios contextuales y proponer soluciones en tiempo real mediante inteligencia artificial.

Contratos autónomos: instrumentos capaces de interpretar, responder y actuar

Durante décadas, los contratos han sido documentos inertes: se firman al comienzo de una relación y rara vez se vuelven a abrir, salvo cuando ocurre un problema. Frente a una avería, una entrega tardía o un conflicto imprevisto, las personas deben consultar el contrato, buscar asesoramiento, negociar por correo o incluso llegar a juicio. Este modelo tradicional no solo es lento, sino que también supone una carga de tiempo, incertidumbre y, muchas veces, frustración. Sin embargo, una nueva generación de contratos —los llamados contratos autónomos— promete cambiar por completo esta lógica. Estos contratos no esperan pasivamente a que las personas reaccionen: están diseñados para interpretar datos, detectar situaciones relevantes y proponer soluciones, en tiempo real y de forma automatizada.