Hoy en día muchas empresas cuentan con códigos éticos. Suelen aparecer en la web corporativa o en los documentos internos de la organización y en ellos se habla de respeto, responsabilidad o compromiso social. Sin embargo, no siempre está claro hasta qué punto esos documentos influyen realmente en las decisiones que se toman dentro de las empresas.
La investigación sobre ética empresarial lleva años señalando que, en muchos casos, estos códigos funcionan más como herramientas de reputación que como verdaderos instrumentos de gestión. Expresan valores, pero rara vez determinan cómo se toman las decisiones en la práctica.
En los últimos tiempos algunas organizaciones han comenzado a plantear modelos diferentes. En lugar de limitarse a declaraciones de principios, están desarrollando sistemas estructurados de toma de decisiones éticas, con procedimientos formales, mecanismos de supervisión y límites organizativos claramente definidos. Así es como la empresa hotelera MarSenses Hotels & Homes ha planteado el diseño de su código ético corporativo, analizado como caso de estudio en el siguiente artículo.

Cuando la ética deja de ser solo un documento
En muchas compañías, el código ético es un documento que se entrega a los empleados cuando comienzan a trabajar o que aparece publicado en la página web corporativa. Su función principal es comunicar los valores de la organización: respeto, transparencia, responsabilidad social o compromiso con la legalidad.
El problema es que, en el día a día de las empresas, las decisiones no siempre se toman en condiciones ideales. Los responsables de gestión suelen enfrentarse a presiones económicas, cambios organizativos o situaciones imprevistas que obligan a decidir con rapidez. En esos contextos, un listado de valores puede resultar insuficiente para orientar decisiones complejas.
Por esta razón, algunos especialistas en ética organizativa sostienen que los códigos éticos solo resultan realmente efectivos cuando se integran en estructuras organizativas capaces de aplicarlos en la práctica. Es decir, cuando la ética se convierte en parte del funcionamiento cotidiano de la empresa y no únicamente en una declaración de intenciones.
De los valores a los procedimientos
El código ético de MarSenses Hotels & Homes intenta resolver un problema habitual en muchas empresas: cómo convertir los valores en decisiones reales. Para ello, el sistema no se limita a un único documento de principios, sino que se articula a través de varias herramientas.
Entre ellas se incluyen un código ético corporativo, un manual de toma de decisiones éticas, un protocolo que define prácticas consideradas incompatibles con el marco ético de la organización y un sistema de supervisión encargado de revisar situaciones potencialmente conflictivas.
Una de las particularidades de este sistema es que la reflexión ética no se queda en el plano de los valores. Cuando una decisión puede tener un impacto relevante, debe analizarse con detenimiento. Para ello se revisan aspectos como el efecto que puede tener sobre las personas, las alternativas disponibles o las posibles presiones externas que podrían influir en la decisión.
De este modo, la reflexión ética pasa a formar parte del propio proceso de decisión, en lugar de aparecer únicamente como una referencia abstracta.

Las “líneas rojas” organizativas
Otro de los elementos más interesantes del sistema analizado es la definición explícita de determinadas “líneas rojas” éticas. Se trata de prácticas que la organización considera incompatibles con su marco de valores, incluso cuando puedan ser legales o habituales en determinados contextos del sector.
Entre ellas se incluyen situaciones como la precarización encubierta del empleo, la normalización de ritmos de trabajo que generen desgaste humano continuado o el uso instrumental de discursos de sostenibilidad o diversidad sin una aplicación real en la práctica empresarial.
La existencia de estas líneas rojas cumple una función importante: delimita con mayor claridad el marco de actuación organizativo y evita que determinadas decisiones puedan justificarse únicamente por motivos económicos o por presiones del entorno competitivo.
Supervisar las decisiones
Además de establecer principios y procedimientos, el sistema incorpora un mecanismo institucional de supervisión ética. Este órgano tiene la función de revisar decisiones organizativas que puedan generar conflictos éticos y garantizar que las actuaciones de la empresa se mantengan dentro del marco definido por el sistema.
A diferencia de los órganos de dirección empresarial, este tipo de estructuras no toma decisiones estratégicas ni gestiona la actividad de la empresa. Su papel consiste en actuar como instancia de revisión, aportando una perspectiva independiente cuando una decisión pueda entrar en tensión con los principios éticos establecidos.
Este tipo de mecanismos busca evitar que la aplicación de los principios dependa únicamente de la voluntad o del criterio personal de los directivos en cada momento.
Ética y estabilidad organizativa
Más allá de la dimensión normativa, los investigadores sugieren que este tipo de sistemas puede tener efectos relevantes en el funcionamiento interno de las organizaciones. Cuando los principios éticos están claramente definidos y se integran en procedimientos formales, las personas que trabajan en la empresa disponen de referencias más estables para interpretar las decisiones organizativas.
Esto puede resultar especialmente importante en contextos de cambio empresarial, como reestructuraciones, transformaciones estratégicas o renovaciones en los equipos directivos. En estas situaciones, la existencia de reglas claras y de criterios explícitos puede contribuir a reducir la incertidumbre y reforzar la confianza en el funcionamiento de la organización.

Un desafío especialmente relevante en el turismo
El estudio señala además que este tipo de sistemas puede resultar particularmente relevante en sectores caracterizados por una elevada presión operativa, como ocurre en la industria turística. En estos entornos, donde las dinámicas de trabajo suelen ser intensas y las decisiones deben tomarse con rapidez, disponer de marcos éticos claros puede ayudar a equilibrar las exigencias económicas con la protección de las personas que trabajan en las organizaciones.
Aunque los códigos éticos forman parte del discurso habitual de muchas empresas, este tipo de investigaciones sugieren que su verdadero impacto depende de algo más que de las palabras que contienen. La clave parece residir en cómo se integran esos principios en los procesos reales de toma de decisiones.
Dicho de otro modo, la ética empresarial deja de ser únicamente una declaración de valores cuando se convierte en parte de la arquitectura institucional de la organización.
Cuando la ética se convierte en estructura
Durante años, muchas empresas han entendido los códigos éticos como una forma de comunicar valores. Sin embargo, los cambios sociales y las nuevas expectativas sobre el comportamiento corporativo están obligando a replantear ese enfoque.
Cada vez resulta más evidente que los principios éticos no solo deben declararse, sino también traducirse en procedimientos, límites organizativos y mecanismos de supervisión capaces de sostenerlos en el tiempo.
Porque, al final, la verdadera diferencia entre un código ético y un sistema ético no está en las palabras que aparecen en el documento, sino en si esos principios influyen realmente en las decisiones que se toman cuando surgen los dilemas difíciles.
Referencias
- Baum, T. (2018). Sustainable human resource management as a driver in tourism policy and planning: A serious sin of omission? Journal of Sustainable Tourism, 26(6), 873–889. https://doi.org/10.1080/09669582.2017.1423318
- DiMaggio, P. J., & Powell, W. W. (1983). The iron cage revisited: Institutional isomorphism and collective rationality in organizational fields. American Sociological Review, 48(2), 147–160. https://doi.org/10.2307/2095101
- Donaldson, T., & Dunfee, T. W. (1999). Ties that bind: A social contracts approach to business ethics. Harvard Business School Press.
- Jones, P., Hillier, D., & Comfort, D. (2014). Sustainability in the global hotel industry. International Journal of Contemporary Hospitality Management, 26(1), 36–67. https://doi.org/10.1108/IJCHM-10-2012-0180
- Kaptein, M. (2004). Business codes of multinational firms: What do they say? Journal of Business Ethics, 50(1), 13–31. https://doi.org/10.1023/B:BUSI.0000021051.53460.da
- Kaptein, M. (2008). Developing and testing a measure for the ethical culture of organizations: The corporate ethical virtues model. Journal of Organizational Behavior, 29(7), 923–947. https://doi.org/10.1002/job.520
- Kaptein, M. (2011). Understanding unethical behavior by unraveling ethical culture. Human Relations, 64(6), 843–869. https://doi.org/10.1177/0018726710390536
- Kaptein, M., & Schwartz, M. S. (2007). The effectiveness of business codes: A critical examination of existing studies and the development of an integrated research model. Journal of Business Ethics, 77(2), 111–127. https://doi.org/10.1007/s10551-006-9305-0
- Palazzo, G., Krings, F., & Hoffrage, U. (2013). Ethical blindness. Journal of Business Ethics, 109(3), 323–338. https://doi.org/10.2139/ssrn.2212617
- Schwartz, M. S. (2001). The nature of the relationship between corporate codes of ethics and behaviour. Journal of Business Ethics, 32(3), 247–262. https://doi.org/10.1023/A:1010787607771
- Suchman, M. C. (1995). Managing legitimacy: Strategic and institutional approaches. Academy of Management Review, 20(3), 571–610. https://doi.org/10.5465/amr.1995.9508080331
- Scott, W. R. (2008). Institutions and organizations: Ideas and interests (3rd ed.). Sage Publications.
- Seijo, C., & Torres, C. (2023). Ética empresarial: Un eslabón fundamental basado en la toma de decisiones prospectivas. Revista Científica Global Negotium, 6(1), 6-18. https://doi.org/10.53485/.v6i1.309
- Stevens, B. (2008). Corporate ethical codes: Effective instruments for influencing behaviour. Journal of Business Ethics, 78(4), 601–609. https://doi.org/10.1007/s10551-007-9370-z
- Tenbrunsel, A. E., & Smith-Crowe, K. (2008). Ethical decision making: Where we’ve been and where we’re going. The Academy of Management Annals, 2(1), 545–607. https://doi.org/10.1080/19416520802211677
- Treviño, L. K., & Nelson, K. A. (2016). Managing Business Ethics: Straight Talk about How to Do It Right (7th ed.). Wiley.
- Treviño, L. K., Weaver, G. R., & Reynolds, S. J. (2006). Behavioral ethics in organizations: A review. Journal of Management, 32(6), 951–990. https://doi.org/10.1177/0149206306294258
- Weaver, G. R., Treviño, L. K., & Cochran, P. L. (1999). Corporate ethics programs as control systems: Influences of executive commitment and environmental factors. Academy of Management Journal, 42(1), 41–57. https://doi.org/10.2307/256873





