La palabra juego viene del latín (iocus) y se traduce como diversión o broma. El juego lleva formando parte de la vida del ser humano desde hace décadas. Jugar puede ser una forma de entretenerse, de pasar un buen rato, pero también puede ser una forma útil de aprender en la infancia, un modo de enriquecer el contacto con los demás y un campo de entrenamiento para la resolución de conflictos y las habilidades relacionales.
Sin embargo, cuando hablamos del juego de azar, nos referimos a una conducta que implica arriesgar algo de valor, con la esperanza de obtener algo de mayor valor aún a cambio. Esta actividad lúdica puede convertirse en un problema. En algunas personas, el juego de azar puede convertirse en una adicción, ya que este tipo de juegos que implican el azar y posibles ganancias económicas, son actividades donde se puede perder fácilmente el control.
El trastorno por juego es una enfermedad mental reconocida internacionalmente y caracterizada por un patrón persistente y recurrente de juego de azar problemático que conduce a deterioro clínicamente significativo o malestar. Los síntomas incluyen, entre otros, pérdida de control, tolerancia, y consecuencias personales, familiares, sociales y/o económicas.
En concreto, la adicción al juego afecta a cerca del 2.3% de la población general y según datos del Ministerio de Derechos Sociales hasta un 12 % de los jóvenes entre 18 y 25 años desarrolló síntomas de problemas con el juego en España en 2023. Debido al aumento de las apuestas online y al auge de internet como lugar para emplazar todo tipo de juegos en línea, es de gran relevancia investigar de forma rigurosa al respecto.
Debido a estos datos, la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), en colaboración con otras universidades, está desarrollando un proyecto con financiación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 para conocer en profundidad la percepción social asociada al juego y a sus consecuencias. En el marco de esta investigación, estas universidades han llevado a cabo un análisis masivo mediante una herramienta denominada “Social Media Listening”, con la que se han examinado todas las publicaciones realizadas en X (antiguo Twitter) relacionadas con la adicción al juego y temas afines.

Una nueva forma de escuchar las redes sociales
El “Social Media Listening” es una metodología que analiza conversaciones, comentarios y contenidos publicados en redes sociales para entender cómo se expresa y se comporta la sociedad en torno a un tema. A través de técnicas avanzadas de análisis del lenguaje, permite recoger y codificar grandes volúmenes de datos espontáneos, obteniendo conclusiones útiles para la investigación.
Su principal ventaja es que ofrece información en tiempo real sin necesidad de encuestas, reduciendo sesgos y detectando tendencias emergentes. Además, ayuda a identificar señales tempranas de problemáticas sociales y a comprender el sentimiento público ante temas de actualidad.
Para esta investigación se han encontrado 1.662.611 publicaciones o Xeets (antes tuits) relacionados con las apuestas deportivas y el trastorno por juego en cuatro idiomas diferentes (inglés, español, catalán y euskera). Estos datos permiten estudiar, casi en tiempo real, cómo hablamos del juego, qué normalizamos, qué señalamos como dañino y qué discursos se amplifican o se silencian en la conversación pública digital.
Percepciones sociales sobre el juego y la adicción al juego
Uno de los hallazgos más relevantes de esta investigación es la magnitud de la normalización social del juego en redes sociales. En este sentido, tras crear un modelo de análisis de Xeets con inteligencia artificial se encontró que el 50 % de las publicaciones consideraba inocuo acudir a un casino y solo el 18 % de las publicaciones lo consideraba algo potencialmente perjudicial.
Con respecto al juego online los datos no fueron muy diferentes, ya que un 40 % de las publicaciones encontradas lo considera inocuo y solo un 12 % considera que las apuestas o el juego online sea una actividad potencialmente nociva. De hecho, el juego online fue el que menor reconocimiento de daño obtuvo de todo lo analizado. Por último, las apuestas deportivas tenían un mayor índice de percepción de riesgo, hasta casi un 21 %.
Otro aspecto muy interesante analizado es la influencia que pueden tener las publicaciones en redes sociales en las futuras apuestas de los participantes. Los datos indican que casi la mitad de los mensajes que abordan el fenómeno lo promocionan activamente. Esto implica que los usuarios están expuestos a un flujo constante de mensajes que refuerzan la normalización del juego de azar, muchos de ellos provenientes de marketing automatizado. Datos relevantes para tener en cuenta desde un marco legislativo en relación con los recientes cambios en las leyes relacionadas con la publicidad del juego de azar.

El fútbol como el motor de las apuestas y la adicción al juego
Después de analizar todas las publicaciones, una de las conclusiones más contundentes fue que el fútbol es el eje central de la conversación sobre apuestas, especialmente en español. Datos que no son de extrañar cuando es el deporte nacional por excelencia. A este respecto, se observaron más de 140.000 publicaciones sobre partidos de fútbol en diferentes casas de apuestas, así como cerca de 55.000 predicciones y pronósticos futbolísticos.
Todas estas publicaciones pueden alimentar el deseo de consumir de muchas personas que tienen predisposición al juego de riesgo o patológico. En concreto, se observa publicidad directa para impactar en el usuario e incluso enlaces directos para apostar de forma rápida que podrían impedir el proceso de pensamiento y de toma decisiones reflexiva, favoreciendo la impulsividad y la adicción comportamental.
Sin embargo, las conversaciones relacionadas con la adicción al juego fueron bastante escasas. En los resultados del estudio tan solo 10.043 publicaciones en español incluían de forma explícita una conversación sobre la adicción al juego. En inglés, sin embargo, la conversación sobre temas relacionados con la propia adicción al juego tenía más presencia y se llegaron a alcanzar cerca de las 100.000 publicaciones sobre el tema. Estas publicaciones hacían referencia tanto a la prevención como a conversaciones sobre la propia adicción al juego. Esto sugiere que existe una mayor cultura preventiva y un mayor reconocimiento del trastorno por juego en los contextos angloparlantes que en el español.
¿Cuándo hablamos del aumento del juego? Picos, eventos y cambios legislativos
En este proyecto de investigación también se han descubierto resultados muy interesantes relacionados con los cambios en el comportamiento de los jugadores en función de evento sociales y culturales. Estos datos confirman la importancia de diferentes situaciones sociales que son susceptibles de afectar a aquellas personas que tienen un perfil de riesgo para desarrollar adicción al juego.
En concreto se observó un aumento muy notable de las publicaciones en inglés en el año 2018, lo cual puede estar relacionado con el Mundial de fútbol que ocurrió ese mismo año, un evento internacional que, sin duda, tiene un impacto en el aumento de las apuestas y publicaciones sobre el tema. Además, ese mismo año existieron algunos cambios legislativos en Estados Unidos que aumentaron las publicaciones relacionadas con este tema.
En España, el volumen de publicaciones alcanzó su máximo en 2019 y se mantuvo elevado hasta 2023. En 2024, se observa un descenso generalizado, incluso tras cambios legislativos que ampliaron la presencia de publicidad digital. Esta estabilización e incluso descenso podrían tener relación con la mayor conciencia y sensibilización social sobre estos temas en los últimos 5 años en España. Por último, aunque existían sospechas de que la pandemia podría aumentar el juego online, los datos no muestran un incremento significativo en la conversación sobre apuestas o adicción al juego durante 2020.

Caminando hacia un futuro mejor
El análisis de millones de publicaciones en redes sociales revela que el juego de azar forma parte de un clima digital donde la normalización es lo habitual y la prevención es la excepción. Las redes no solo reflejan comportamientos: los modelan. Al presentar el juego de azar como una actividad cotidiana, divertida y sin apenas riesgo, contribuyen a construir una percepción social que reduce las barreras psicológicas hacia la adicción, especialmente en jóvenes. Este entorno se ve reforzado por una gran cantidad de contenido promocional y automatizado que empuja a apostar de manera impulsiva y constante.
El papel central del fútbol y otros eventos masivos muestra cómo la cultura digital y el marketing pueden amplificar las oportunidades de exposición, manteniendo al usuario en un circuito continuo de estímulos que favorecen la experimentación y, en algunos casos, el desarrollo de hábitos problemáticos. Mientras tanto, las conversaciones sobre la adicción, el daño o la prevención son escasas y quedan diluidas entre narrativas de ocio y entusiasmo.
En conjunto, las redes sociales generan un ecosistema que facilita la entrada en el juego de azar y dificulta la percepción del riesgo. Comprender estos patrones es esencial para diseñar políticas preventivas y mensajes públicos capaces de contrarrestar esta influencia, especialmente entre adolescentes y jóvenes adultos.
Referencias
- Tran, L. T., Wardle, H., Colledge-Frisby, S., Taylor, S., Lynch, M., Rehm, J., … & Degenhardt, L. (2024). The prevalence of gambling and problematic gambling: a systematic review and meta-analysis. The Lancet Public Health. doi: 10.1016/S2468-2667(24)00126-9
- Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. Uno de cada diez jóvenes de entre 18 y 25 años que participa en apuestas online desarrolla problemas con el juego. https://www.dsca.gob.es/es/comunicacion/notas-prensa/12-jovenes-18-25-anos-participa-apuestas-online-desarrolla-problemas-juego





