Convocatoria abierta

I Premios Universidad y Divulgación Fundación Muy Interesante

Reconocemos el trabajo de investigadores, divulgadores, profesores, doctorandos y unidades de cultura científica que acercan el conocimiento a la sociedad.

Fundación » Salud » Cuida tu salud cerebral para cuidar tu vida: estrategias y avances científicos para proteger tu cerebro

Cuida tu salud cerebral para cuidar tu vida: estrategias y avances científicos para proteger tu cerebro

Cada día nuestro cerebro trabaja sin descanso para mantenernos vivos, lúcidos y conectados con lo esencial. Cuidar la salud cerebral no es un lujo: es una necesidad vital que determina cómo pensamos, sentimos y decidimos.

La prevención cerebral mejora la calidad de vida y fortalece la autonomía. Fuente: Freepik.
La prevención cerebral mejora la calidad de vida y fortalece la autonomía. Fuente: Freepik.

Creado: 25.11.2025

Actualizado: 25.11.2025

Nos despertamos tras un merecido descanso. Tiempo de reposo para nuestro cuerpo, pero extraordinariamente activo para nuestro cerebro: soñamos, consolidamos nuestra memoria, procesamos las emociones o nos preparamos para una mejor comprensión y razonamiento. Llega un nuevo día: una oportunidad para vivir, percibir con atención plena o tomar las decisiones que creamos convenientes. 

Nuestros días están llenos de un sinfín de propósitos y de actividades. Quizá no debiera faltar una cita diaria: ¿cómo he cuidado mi salud cerebral? Sin nuestro cerebro, no hay vida: ni somos, ni sentimos, ni amamos, ni actuamos. La promoción de la salud cerebral debe ser una de las principales prioridades para cada persona y para la sociedad; sin duda, una de las mejores “inversiones”.

La salud cerebral y sus determinantes

La OMS define la salud cerebral como el fomento de un desarrollo cerebral óptimo, de la salud cognitiva y el bienestar durante toda la vida.

Se fundamenta en la actuación de nuestras redes y sistemas neuronales, sustrato necesario de las funciones cognitivas, emocionales, conductuales y sociales. La salud cerebral nos permite afrontar la vida del modo más eficiente, alcanzando nuestra plenitud potencial. Debemos aspirar a lograr la mayor autonomía y funcionalidad posibles, incluso si padecemos una enfermedad, por muy limitante que sea, contando con los recursos necesarios para la mejor recuperación tras un daño cerebral.

Un estilo de vida saludable puede reducir hasta un 40 % el riesgo de demencia. Fuente: Freepik.

Por eso es tan importante conocer los determinantes de la salud cerebral:

1. El cuidado de la salud física y los estilos de vida saludables. Nunca es tarde para incorporar un buen hábito. La actividad física, adecuada a nuestras circunstancias, es esencial en todo el ciclo vital.

2. Disponer de entornos y ambientes saludables en los que desarrollar nuestras capacidades, especialmente durante la infancia, la adolescencia y el envejecimiento, cuando somos más vulnerables.

3. La seguridad física y económica para tener una vida digna; sentirnos protegidos, sobre todo si podemos sufrir daño físico o mental. La inseguridad causa estrés que condiciona la salud cerebral.

4. El aprendizaje continuo, incluyendo actividades que no hayamos hecho antes, que son las que más facilitan el establecimiento de nuevas conexiones neuronales.

5. Las relaciones sociales que tanto nos enriquecen; uno de los mejores “entrenamientos cognitivos”.

6. El acceso a unos servicios sociosanitarios de calidad para controlar los factores de riesgo y/o diagnosticar y tratar las enfermedades que podamos padecer.

Sin salud cerebral, no hay bienestar posible. Fuente: Freepik.

Beneficios del cuidado de la salud cerebral

Optimizar la salud del cerebro mejora la salud física y mental y nuestra calidad de vida. Por el contrario, el deterioro cognitivo afecta a nuestra capacidad de toma de decisiones y, por tanto, a nuestra autonomía, uno de los bienes más deseados. 

En función de nuestro estilo de vida, podemos disminuir un 40 % la probabilidad de sufrir una demencia o un 50 % la de sufrir un accidente cerebral vascular. Habría que recordar que los trastornos neurológicos son la causa principal de discapacidad y la segunda causa de muerte a nivel mundial, que una de cada tres personas sufre un trastorno neurológico a lo largo de su vida o que los gastos asociados a la demencia suponen ya más de un 1,5 % del PIB a nivel mundial.

Tenemos motivo para la esperanza. En un estudio internacional de cohortes de población europea y estadounidense se ha demostrado una disminución significativa de la tasa de incidencia de demencia tras poner en marcha estrategias preventivas; son unos resultados extraordinarios. Es evidente, además, que la prevención crea impactos sociales y económicos positivos, contribuyendo a un mayor bienestar y avance de la sociedad.

Actuaciones para la promoción de la salud cerebral

En primer lugar, la formación e implicación de cada persona a lo largo de su vida para mejorar su propia salud cerebral. Y la conveniencia de que cuidemos la salud cerebral de las personas sobre las que podemos influir positivamente en nuestros entornos familiares, sociales y profesionales.

Es necesario el desarrollo de estrategias positivas —no centradas en la enfermedad ni en la edad— para prevenir la enfermedad neurológica y/o psiquiátrica, identificando a quienes tengan más riesgo de desarrollarlas, comunicándoles ese riesgo y proponiéndoles actuaciones personalizadas. Esos son los pilares de las unidades de salud cerebral que se están creando (Figura 1). Precisan la implantación de programas de cribado para la detección del deterioro cognitivo y de programas integrales de mejora cognitiva, nuevos fármacos y dispositivos que promuevan los procesos de neuroplasticidad (capacidad del cerebro para reorganizar su estructura y función en respuesta a la experiencia, el aprendizaje, la estimulación o el daño). Las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial van a proporcionar biomarcadores y herramientas que faciliten esa prevención, diagnóstico y tratamiento.

Figura 1. Intervenciones realizadas por las Unidades de Salud Cerebral. Las personas con deterioro cognitivo subjetivo o preocupadas por su salud cerebral acuden para evaluación y comunicación del riesgo de deterioro cognitivo y para obtener una propuesta de prevención personalizada y mejora cognitiva (adaptado de Dementia prevention in memory clinics: recommendations from the European task force for brain health services. Frisoni et al., 2023).

Disponemos de un conocimiento limitado de la etiopatogenia de numerosas enfermedades cerebrales. El desafío es enorme en el momento actual, considerando el envejecimiento de la población y la prevalencia de las enfermedades crónicas. El deterioro cognitivo acompaña no solo a enfermedades cerebrales, sino también a otras como trastornos en las hormonas tiroideas, insuficiencia cardiaca o respiratoria, traumatismos craneoencefálicos, etc. Pero su repercusión cognitiva apenas se evalúa, como tampoco el efecto negativo que a este mismo nivel ejercen ciertos medicamentos usados de forma crónica. Se precisa programar estudios de evaluación e intervención, promover la investigación y, por supuesto, un sistema sociosanitario que “contemple” la salud cerebral.

Existe una preocupación creciente por el cuidado de la salud. Hemos avanzado enormemente en el cuidado de los factores de riesgo cardiovascular o en el diagnóstico y tratamiento de los procesos infecciosos y cancerígenos, con resultados en salud muy satisfactorios. Pero falta concienciación sobre la importancia de la salud cerebral. Incluso, se oculta la presencia de un deterioro cognitivo o conductual por su estigmatización. Es necesario fomentar la educación para que nuestra sociedad sea consciente y esté comprometida con el cuidado de la salud cerebral. Ojalá dediquemos el mismo interés al cuidado de las “arrugas del cerebro” que al cuidado de las “arrugas de la piel”. Estamos a tiempo de hacerlo; es una necesidad imperiosa para nuestra sociedad. No hay salud sin salud cerebral.

La Academia Europea de Neurología en su documento “Un cerebro, una vida, un enfoque” propone estrategias orientadas a conservar, proteger y planificar nuestra salud cerebral (Figura 2). Somos los “gestores” de nuestro cuerpo, también del cuidado de nuestra salud cerebral y del cuidado de la salud cerebral de quienes tenemos a nuestro lado. A las instituciones sociosanitarias y a quienes las dirigen, les compete proporcionar los recursos para ese cuidado, pero importa —y mucho— lo que hagamos cada uno. Está en nuestras manos… y en nuestro cerebro.

Figura 2. Propuesta de determinantes de la salud cerebral que podemos conservar, prevenir, proteger y planificar (The European Academy of Neurology Brain Health Strategy: One brain, one life, one approach. Bassetti et al. Eur J Neurol. 2022).

Referencias

  • Pozzi F et al. Brain Health and Cognition in Older Adults: Roadmap and Milestones towards the Implementation of Preventive Strategies. Brain Sci. (2024), 14, 55. doi: 10.3390/brainsci14010055
  • Lee A, et al. Brain health measurement: a scoping review. BMJ Open (2024); 14:e080334. doi:10.1136/bmjopen-2023-080334.
  • Altomare D et al. Brain Health Services: organization, structure, and challenges for implementation. A user manual for Brain Health Services. European Task Force for Brain Health Services. Alzheimer’s Research & Therapy (2021), 13:168. doi 10.1186/s13195-021-00827-2.
  • Frisoni et al. Dementia prevention in memory clinics: recommendations from the European task force for brain health services. The Lancet Regional Health Europe, (2023); 26: 100576. doi.org/10.1016/j.lanepe.2022.100576.
  • Dementia prevention, intervention, and care: 2024 report of the Lancet Commission The Lancet Vol 396 August 8, (2024), 413. doi: 10.1016/S0140-6736(24)01296-0.
  • Reallon E, et al. Impact of cumulative exposure to anticholinergic and sedative drugs on cognition in older adults: a memory clinic cohort study. MEMORA Group. Alzheimers Res Ther (2024);16(1):163. doi: 10.1186/s13195-024-01530-8
  • Hachinski V. Integral brain health: Cerebral/mental/social provisional definitions. Alzheimer’s Dement. (2023); 19:3226–3230. doi: 10.1002/alz.13010
  • García-García I et al. Maintaining brain health across the lifespan. Neuroscience and Biobehavioral Reviews 153 (2023) 105365. doi: 10.1016/j.neubiorev.2023.105365.
  • Optimizing brain health across the life course: WHO position paper. Organización Mundial de la Salud, (2022). 
  • Rost N et al. The Brain Health Imperative in the 21st Century—A Call to Action. The AAN Brain Health Platform and Position Statement. Neurology® (2023); 101:570-579. doi:10.1212/WNL.0000000000207739.
  • Bassetti et al. The European Academy of Neurology Brain Health Strategy: One brain, one life, one approach. Eur J Neurol. (2022), Sep;29(9):2559-2566. doi: 10.1111/ene.15391.
  • Twenty-seven-year time trends in dementia incidence in Europe and the United States: The Alzheimer Cohorts Consortium. Neurology 2020 Aug 4;95(5):e519-e531. doi: 10.1212/WNL.0000000000010022. 
  • Gorelick P et al. What will it take to achieve brain health globally? Cerebral Circulation – Cognition and Behavior 6 (2024) 100209; doi: 10.1016/j.cccb.2024.100209.
  • Reallon E, et al. Impact of cumulative exposure to anticholinergic and sedative drugs on cognition in older adults: a memory clinic cohort study. MEMORA Group. Alzheimers Res Ther (2024);16(1):163. doi: 10.1186/s13195-024-01530-8

Encarnación Blanco Reina

Encarnación Blanco Reina

Médico especialista en Farmacología Clínica. Profesora Titular de Farmacología, Facultad de Medicina de la Universidad de Málaga. Experto Universitario en Epidemiología e Investigación Clínica. Investigadora del Instituto IBIMA-Plataforma BIONAND.
J. Pablo Lara Muñoz

J. Pablo Lara Muñoz

Catedrático en el Departamento de Fisiología Humana. Unidad de Salud Cerebral y Cátedra ASISA de Salud Cerebral y Cognitiva del Centro de Investigaciones Médico-Sanitarias. Investigador en IBIMA-Plataforma Bionand. Facultad de Medicina de la Universidad de Málaga.
Miguel Ángel Barbancho Fernández

Miguel Ángel Barbancho Fernández

Profesor Titular en el Departamento de Fisiología Humana. Unidad de Salud Cerebral y Cátedra ASISA de Salud Cerebral y Cognitiva del Centro de Investigaciones Médico-Sanitarias. Investigador en IBIMA-Plataforma Bionand. Facultad de Medicina de la Universidad de Málaga.

Artículos relacionados

Antineoplásicos a domicilio: el tratamiento del cáncer que ya no necesita salir de casa

Antineoplásicos a domicilio: el tratamiento del cáncer que ya no necesita salir de casa

Recibir un tratamiento oncológico implica mucho más que pasar unas horas en el hospital. Para algunos pacientes, especialmente quienes tienen movilidad reducida o viven lejos del centro sanitario, desplazarse cada dos o tres semanas durante meses puede convertirse en una dificultad añadida al propio tratamiento. ¿Y si no fuera necesario acudir siempre al hospital?

Borja Gómez Mediavilla

Tu sistema inmune ya sabe curarte: el reto es aprender a dirigirlo

Tu sistema inmune ya sabe curarte: el reto es aprender a dirigirlo

Tu sistema inmune no solo te defiende: también puede dañar tus tejidos, favorecer enfermedades o perder eficacia con la edad. La clave no está en activarlo o frenarlo, sino en aprender a dirigirlo. La ciencia empieza a entender cómo hacerlo.

Iván Ballesteros

Del espacio a tu esqueleto: la revolución de la impresión 3D de metal en la medicina moderna

Del espacio a tu esqueleto: la revolución de la impresión 3D de metal en la medicina moderna

La impresión 3D de metal ya no solo aspira a fabricar piezas para misiones espaciales: también está revolucionando la medicina personalizada. Desde prótesis a medida hasta componentes creados en órbita, esta tecnología abre nuevas posibilidades dentro y fuera de la Tierra.

Jesús Ordoño Fernández

Dormir para detectar el Alzheimer: el análisis del cerebro durante el sueño podría revelar la enfermedad décadas antes de los síntomas

Dormir para detectar el Alzheimer: el análisis del cerebro durante el sueño podría revelar la enfermedad décadas antes de los síntomas

El Alzheimer podría detectarse mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas. Una investigación explora cómo la actividad eléctrica del cerebro durante el sueño puede convertirse en una herramienta accesible y no invasiva para favorecer el diagnóstico precoz.

Arrate Muñoz-Barrutia, Anna Michela Gaeta