“Los ojos invisibles”: cómo los satélites detectan la respiración de la Tierra
Quizás nunca lo hayas pensado, pero el suelo bajo nuestros pies no es algo inmutable. Se mueve de forma lenta y casi imperceptible, como si respirara: a veces se eleva unos milímetros, otras veces se hunde ligeramente. Son movimientos tan pequeños que nuestro ojo humano no puede detectarlos, pero los satélites que orbitan a cientos de kilómetros de altura sí son capaces de registrarlos con gran precisión. Hoy vamos a hablar de esta tecnología fascinante, llamada InSAR, y de cómo nos permite observar la “respiración” de la Tierra.