El día que dejamos de crear solos: el nuevo arte ovrónico
Una persona escribe unas frases en su ordenador y, en segundos, aparece una imagen: un retrato imposible, a medio camino entre un cuadro clásico y una fotografía futurista. No ha tocado un pincel. No ha dibujado nada. Y, sin embargo, la imagen está ahí. Terminada. La pregunta es inevitable: ¿quién ha creado esto?